3/18/09

Encuentro Clínico



Charlar sobre nuestra práctica es algo que los analistas solemos hacer en distintos ámbitos: en las aulas, en los hospitales, en los consultorios; y a veces, como Freud, mientras andamos.De esa manera tendemos puentes y producimos un Encuentro entre teoría y práctica, una invención que elegimos llamar clínica.

Invitamos de esta manera a participar, a sumar distintas voces a este Encuentro ClínicoFecha: Sábado 28 de marzo , 10hs Lugar: Aráoz 2168 (Elvira Hancock)


Presentan

10.30hs Erica Peist
Comenta: Sergio Zabalza
Coordina: Pablo Fuentes

11.45hs Nicolás Poliansky
Comenta: Nora Casas
Coordiina: Guillermo Vilela




Nota Azul, Institución Psicoanalítica

La nota que da nombre a nuestra institución, es la que nos interpreta; es la que hace de la música que la transporta un auditor de aquello menos formulado, más íntimo, del corazón de nuestro ser.
Es la nota que aliviana el cuerpo apresado en la ley de gravedad e insta a la danza, a la creación, a la invención y al entusiasmo.
Elegimos nombrar esa nota en una aproximación asintótica a una manera de entender el psicoanálisis. Un psicoanálisis, que, ocupado de lo diverso se inventa cada vez, se hace más divertido, más verdadero.



Escuela de Psicoanálisis


Pensamos cada año nuestra escuela y también en qué consiste la enseñanza del Psicoanálisis. La dificultad que ésta entraña se relaciona con la difícil articulación entre enseñanza y transmisión. Aprender, aprehender, relacionar, discutir, conceptualizar son un esfuerzo de pensamiento que en nuestra disciplina se revela insuficiente si no está en relación con un efecto de verdad. Cada analista encuentra en su formación ese escollo, figurado en la imposibilidad de los conceptos para construir una técnica que funcione en el encuentro singular que lo real de la clínica impone. Nuestra apuesta es que el efecto de transmisión que se produzca incluya esta advertencia que podríamos sintetizar en el equívoco de las lenguas que posibilitan el encuentro humano pero al mismo tiempo lo complican.


Comisión de Enseñanza:
Nora Casas (coordinadora)
Gabriela Alvarez, María Cristina Carreras, Pablo Fuentes, Jorge Presta,
Marcela Troncellito, Guillermo Vilela, Sergio Zabalza















Seminario:
El objeto “a” en el análisis
de la experiencia del neurótico

Si quisiéramos situar una bisagra entre Freud y Lacan, lo haríamos en el año 62-63, cuando Lacan da su seminario sobre la angustia e inventa ante su audiencia el objeto “a”, causa de deseo.

Veamos. Su experiencia del análisis del neurótico llevó a Freud a un punto de detenimiento: la roca viva de la castración.
-¡Caramba! Los análisis llegan hasta ahí y se detienen. La experiencia no puede llevarse más allá.
Años después, a la altura del seminario La angustia, Lacan dice que sí, que la experiencia puede llevarse más allá; que Freud encontró ese límite en la experiencia neurótica del deseo pero que esa experiencia no agota la cuestión. La articulación que él propone permite superar el límite y plantear un más allá, hasta entonces imposible de concebir.
La noción “deseo del analista” es solidaria de esta posibilidad de superación del límite; el término designa precisamente al deseo que ha franqueado la angustia de castración, que se ha aventurado más allá del punto donde se detiene la neurosis.
El deseo del analista es lo que se espera encontrar al final del análisis del analista y determina que éste pueda orientar a otros en esa misma dirección.

Esta articulación “bisagra” de Lacan lleva a sostener que hay una respuesta neurótica al deseo del Otro, sea la angustia o el fantasma, pero que también hay la posibilidad de otra respuesta.

Nos tomaremos el tiempo del año para investigar esta posibilidad. Nos interesa especialmente considerar la incidencia de la invención del objeto “a” en la maniobra transferencial, pues de esta maniobra depende que el deseo pueda ser llevado más allá en la experiencia sufriente de cada neurótico.


Nora Casas

Bibliografía

Seminario 10, La angustia, última parte (Las cinco formas del objeto “a”, Ed. Paidós)
Seminario 16, De un Otro al otro, Ed. Paidós (Algunos capítulos que serán oportunamente indicados).
Seminario 21, Los no incautos yerran, inédito. (También algunos capítulos)


Los jueves de 13.30 a 15.00 hs
Docentes: Nora Casas y Cristina Carreras
Seminario:

¿Qué hacer? (en la práctica psicoanalítica)
Desde las “capas de cebolla” a los nudos
Docente: Guillermo Vilela
Frecuencia: Semanal
Horario: 19.45 a 21hs
(Funcionará articulado con el taller clínico: Tomar la palabra)



Introducción

Encontramos en nuestra práctica de enseñanza y transmisión del psicoanálisis una pregunta que surge con insistencia luego de superado un primer momento de inhibición. Se trata de la pregunta por el ¿Qué hacer? Entendemos que es una pregunta valija, que contiene y comprime muchas otras que se presentan en distintos momentos de la formación analítica. Es el propósito de este seminario trabajarlas: ¿Qué hacer?, ¿Qué decir?, ¿Decir?, ¿Hablar?, ¿Qué es aportar sentido?, ¿De qué se trata la abstinencia analítica?, ¿Tan lejos estamos de la terapia hipnótica cuando el analista no habla?, ¿Cuándo y como interpretar?, ¿Qué es una construcción?, ¿El analista debe Buscar, Encontrar, o ambas cosas?
Abrir el ¿Qué hacer? Libera entonces una serie de otras preguntas que no son ajenas a lo que en la historia del psicoanálisis podemos situar como impasses y problemáticas que dieron lugar a sucesivas teorizaciones y refundiciones conceptuales tanto en Freud y Lacan como en otros analistas.
El propósito de nuestro seminario será entonces propiciar dicha apertura problematizándo la inhibición de las preguntas y confrontando las elaboraciones conceptuales con el estudio de casos presentados en el taller de experiencias clínicas.
Como decíamos en la presentación inicial de nuestra escuela, entendemos que hay un saber del psicoanalista al que no se puede acceder sin una exposición a lo real de la clínica. Tampoco es posible un acceso genérico, sin pasar por los interrogantes, los rechazos y los momentos singulares del análisis de cada uno.
Es decir que estas y otras preguntas, causadas por problemáticas e impasses de la clínica, no son ajenas a la conceptualización del analista pero tampoco al momento de su análisis y al punto en el que está tomado en la transferencia.
En el seminario apostaremos a que se exponga el no saber, pero no para completarlo por la vía del discurso universitario sino para encontrar los puntos estructurantes de la experiencia ligados a lo imposible del saber, que si es verdadero no se sabe. Un saber evanescente, que se corre, escapa y de pronto en ese mismo escape, abrocha un hilo técnico, la advertencia de un camino…

Recorrido propuesto:

1) El inicio de la “técnica” psicoanalítica:
a) El hilo del discurso. (textos de Freud: Psicoterapia de la Histeria, Comunicación preliminar). Representación final, causa y síntoma. Falta, pérdida y causa.
b) Problemas de la práctica psicoanalítica. Correspondencia Freud-Edoardo Weiss.
c) Introducción Seminario I y otras clases, Dirección de la Cura y otros textos, Lacan. Carlo Ginzburg. “Morrelli, Freud y Sherlock Holmes: Indicios y método científico”
d) El amor entre las tinieblas y la luz. G.V.
2) Vuelcos técnicos, consecuencias de las distintas refundiciones conceptuales.
a) Catarsis, desciframiento, interpretación y construcción (Freud, Construcciones en Psicoanálisis)
b) La técnica activa y la sesión escandida. La cuestión del tiempo. (Lacan. El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada) (Ferenczi, Prolongaciones de la técnica activa en psicoanálisis).
c) Figuras del analista. (Freud, Lacan, Murakami) La construcción como invento de lo real. Texto de Claude Rabant
d) La Melancolía como invención de lo Real. Arte y analista. (textos de Giorgio Agamben, Tanizaki y Dante Alighieri.

Inicio: jueves 9 de abril


Taller de Experiencias Clínicas
“Tomar la Palabra”


Sostenemos y renovamos para este año la propuesta de un “taller de experiencias clínicas” en la escuela, retomando la idea de que encontramos allí una oportuna tensión –entre práctica y teoría-, que descompleta el saber y abre a las preguntas de quienes participan, más allá de los distintos niveles y recorridos que tengan en la formación y práctica psicoanalítica.

El taller se organiza en torno a un eje: la actividad esta pensada para propiciar la posibilidad de un trabajo de producción, tanto a nivel grupal ó individual. Alentados entonces, por esta aspiración, pensamos un dispositivo que no requiera de la entrega final de un trabajo obligatorio para aprobar la cursada; trataremos, por el contrario, de sostener un proceso que localice en la autorización personal, el soporte que permita arribar a alguna forma de producción -oral u escrita- con el color y la “nota” propia de cada uno.
Por otro lado y dada la modalidad del taller, no contará con un programa clase a clase; siguiendo más bien la temporalidad de un proceso de producción en psicoanálisis, apuntaremos en su lugar, a que después del año, precipite lo trabajado bajo la forma de un recorrido.

Para llevarlo adelante y orientados por la experiencia del año anterior, hemos pensado una modalidad de trabajo que propicie estos movimientos.

-“Tomar la palabra” constituye el movimiento inicial y pilar del taller. Las reuniones se irán sucediendo con diversidad de presentaciones clínicas en las voces de los integrantes del taller. Un espacio construido en torno a tomar la iniciativa de hablar de experiencias clínicas y que pone el acento en la materialidad misma de la palabra para tomarla, asirla y ubicarla, para nosotros analistas, en el lugar propio que tiene en nuestro campo; encontramos -ya sea por exceso o por déficit- en lo que la palabra no llega a recubrir la hiancia necesaria que articula producción y verdad.

-En un segundo momento, y como una vuelta sobre la trabajado en la reunión, quienes coordinamos, haremos llegar a los miembros del taller un escrito al que hemos llamado la “Crónica del taller” y que aborda de forma conjetural lo trascurrido en la reunión anterior. Habitualmente las crónicas recogen y recortan preguntas, ubican significantes del caso, plantean y abren temas, arman una puntuación posible del material, organizan una memoria en el grupo de cada recorte clínico; todas maniobras para promover que de las marcas de cada reunión decante un texto. La crónica es una lectura posible -que puesta a circular- lejos de impostarse como última palabra nos provee de un recurso disparador de nuevas articulaciones.

- El horizonte del taller lo constituye la “Jornada Clínica” que Nota Azul realiza como actividad de cierre del año. Cada integrante podrá participar de distintas formas, escuchando, debatiendo, presentando un escrito grupal, ó refiriéndose a su propia clínica; Resultando, la jornada y su preparación, en un tiempo donde pueda anudarse como un efecto, la producción propia con lo recorrido en el taller y los seminarios.
La escuela de Nota Azul ofrece tutorías para acompañar durante el proceso de escritura de un trabajo al que así lo desee.

Sumamos este año un espacio de co-admisión al que podrán asistir quienes estén interesados. Advertidos de lo que pudiera suponerse como un mero paso administrativo, trabajar sobre las admisiones será por el contrario interrogar la espesura significante que implica hablar de “admisión” y los efectos que esa intervención pueda tener en el devenir de un posible encuentro de un consultante con un análisis, tomando relevancia además las condiciones actuales de la clínica.


Jueves de 18,45 hs a 19,45 hs
Frecuencia semanal
Inicio 9 de abril

Coordinadoras
Marcela Troncellito
Gabriela Alvarez

Seminario: Sueños y pesadillas del falo
Docente: Sergio Zabalza
Horario: Miércoles 13.30 a 15hs
Inicio: 8 de abril
Frecuencia quincenal


Para ilustrar el momento en que el despertar de un sueño saluda el advenimiento del sujeto no hay mejor imagen que la pintura de Iacopo Zucchi titulada Psyché sorprende Amore, expuesta en la galería Borghese de la ciudad de Roma.
Lejos de tratarse de los avatares que el complejo de castración provoca en las relaciones de pareja, para Lacan esta imagen remite a las relaciones del alma que personifica Psiché con el deseo encarnado por Eros. Dice:
“… si el mito tiene algún sentido es que Psique empieza a vivir como Psique – es decir, no simplemente como provista de un don inicial extraordinario que la convierte en la igual de Venus, ni tampoco de un favor enmascarado y desconocido que le ofrece una felicidad infinita e insondable, sino como sujeto de un pathos que es propiamente hablando el del alma- sólo en el momento en que el deseo que la ha colmado se escapa y huye de ella”[1]
Hasta aquí podríamos conjeturar que la fuga del deseo coincide con el nacimiento del sujeto del inconsciente. Ahora bien, de lo que se trata es de indagar acerca de la naturaleza de esta fugacidad, porque si lo que cuenta en la clínica es la posición desde donde un sujeto enuncia sus dichos, la escucha debe estar orientada a determinar si esta condición efímera y evanescente que parieron las luces y las tinieblas constituye una defensa o, por el contrario, está al servicio de la causa de deseo.
En otros términos: si el goce no tiene solución, si el sueño no satisface el deseo: ¿Qué desenrosca la angustia en el encuentro de los cuerpos? ¿Cómo propiciar la contingencia donde el falo cesa de no escribirse?
A partir del abordaje de algunos sueños que Freud y Lacan examinaron en su obra, intentaremos cernir las cuestiones que estas preguntan plantean entre los avatares de las diversas estructuras clínicas.

[1] Jacques Lacan, El Seminario: Libro 8, La Transferencia, clase XVI del 12 de abril de 1961, pag. 260.